Vie. Jul 10th, 2026

Perdió a toda su familia y amigos y solo él sobrevivió ‘Esto no es normal’

La Guaira permanece devastada por el doble terremoto que sacudió el país el pasado 24 de junio. A dos semanas de la tragedia, siguen surgiendo los desgarradores relatos de los sobrevivientes. El caso de Víctor Sardinha es uno de ellos.

Víctor estaba en las residencias Los Molinos en la parroquia Caraballeda. Según relató al reportero Román Camacho, el joven compartía con su esposa, la influencer Bárbara Celeste, y su hija, además de su cuñada. También estaban presentes su comadre, junto a su esposo e hijo.

Todos estaban reunidos para hacer galletas y ver el partido entre Brasil y Escocia en el Mundial 2026. A las 6:05 de la tarde, comenzó a temblar y, con el paso de los segundos, Víctor se percató de que «esto no es normal».

«Pegó un estruendo muy fuerte y el piso se separa. El piso de mi apartamento se separa, yo vivía en un piso cuatro, se separa. Nunca se me olvidará, dejó una franja clara entre lo que era el piso, el rodapié y la obra limpia del edificio, o sea, obra gris. Y se explotan todos los vidrios del apartamento», señaló Víctor.

El joven recordó que quedó «paralizado» y aceptó que iba a morir. «Estaba ahí yo frente a ellos, frente a mi esposa, frente a mi hija (…) Y les grité muy fuerte. Yo pienso que sí me escucharon porque fue justamente antes de que todo se volviera oscuro. Les dije que las amaba con todo mi corazón», aseveró.

VÍCTOR LOGRÓ SOBREVIVIR

Contra todo pronóstico, Víctor sobrevivió al colapso del edificio y quedó atrapado entre los escombros. En medio del caos, comenzó a gritar por su familia, pero no obtuvo respuesta. Sin embargo, sus hermanos, que estaban en el exterior, sí lo escucharon.

Los organismos de emergencias estuvieron 36 horas intentando sacar a Víctor de los escombros. Durante este tiempo, se dio la falsa alarma de tsunami, cuando los rescatistas se retiraron y el joven pensó que iba a morir.

Luego de que los rescatistas hicieron distintas maniobras, Víctor fue sacado de los escombros y montado en una camilla. Al salir del lugar, el joven se enteró de que todos los seres queridos que lo acompañaban habían fallecido en la tragedia.

«He entendido que el tiempo que ellas y ellos estuvieron con nosotros es el tiempo justo. Para mí quizás fue poco, pero no soy quién para pedir más. Creo que el tiempo que me dieron fue el fue el necesario, fue el que necesitaba. Y tengo que ser agradecido con eso… que me hicieron muy feliz», apuntó Víctor.

EN BUSCA DE UN PROPÓSITO

Desde la camilla de hospital, Víctor dijo que ahora busca de un «propósito de por qué estoy vivo». «Todavía no lo sé, pero creo que mi historia. Creo que la forma en que sobreviví puede ayudar a personas que quizás escuchen», agregó.

«Espero descubrirlo, que no solamente quede en esto, sino que pueda construirlo con mi familia, con mis amigos, con mis equipos de trabajo. Y que en estos desastres nunca perdamos la esperanza», sentenció.

Víctor también denunció que «no hubo ayuda» en las primeras 48 horas del desastre. «A mí me rescataron sin maquinaria», dijo el joven, quien se preguntó cómo se podrían mover las columnas sin estas herramientas.

«No subestimemos las cosas, no actuemos cuando pasan las cosas, sino que hay que estar preparado antes de. Y eso requiere política de Estado y eso requiere compromiso», dijo Víctor.

El joven consideró que no hay que esperar a que ocurra una tragedia, sino que el Estado debe «estar preparado para cuando pueda pasar». «No hay más nada más doloroso que saber que un familiar podía haber sido rescatado y no lo fue porque no hubo tiempo suficiente», concluyó.

Hasta este jueves, se han contabilizado 3.889 fallecidos por el doble terremoto, de acuerdo al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. A esto se suman 16.740 heridos y más de 6.000 personas rescatadas, aunque no hay una cifra oficial de desaparecidos.



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