Sáb. Jun 13th, 2026

Estudian el impacto y proyecciones del calentamiento global en las comunidades microbianas del suelo antártico

Hipolito

 Comprender cómo el aumento de
las temperaturas podría afectar a los ecosistemas antárticos es una de las
preguntas que hoy moviliza a la comunidad científica. 

En ese contexto, el
investigador de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Dr. Jean-Baptiste
Ramond, encabeza un proyecto que busca conocer cómo responden las comunidades
microbianas que habitan en los suelos y rocas del Continente Blanco, organismos
esenciales para la vida en estos ambientes extremos.

Su equipo se encarga de
estudiar microorganismos presentes en la Antártica y que cumplen un rol clave
en el equilibrio de estos ecosistemas. Ante la escasa vegetación terrestre,
estas comunidades microbianas (hongos, bacterias y arqueas) lideran la producción
primaria y los ciclos de carbono, nitrógeno y fósforo. 

“En el laboratorio estudiamos
comunidades microbianas ambientales, especialmente aquellas que habitan en
ambientes extremos. En la Antártica buscamos entender cómo el aumento de la
temperatura asociado al cambio climático podría afectar a los microorganismos
que viven en los suelos y en refugios dentro de las rocas.

 Como en este
continente hay muy pocas plantas, estas comunidades cumplen un rol fundamental
como productores primarios y en los ciclos de nutrientes, por lo que comprender
cómo podrían cambiar es clave para anticipar cómo funcionarán los ecosistemas
antárticos en el futuro”, explica Ramond. 

Su proyecto “Microbiómica
multidominio de nichos antárticos en un escenario de calentamiento global”
(RT_05_22), financiado por el Instituto Antártico Chileno (INACH), se centra en
comprender cómo el aumento de las temperaturas podría modificar estas comunidades
microbianas, particularmente aquellas que viven en los suelos y en
microhábitats vinculados a rocas.

Bárbara Peña-Ahumada

 Entre ellas se encuentran las llamadas
comunidades endolíticas, que habitan al interior de las rocas, y las
hipolíticas, que se desarrollan bajo rocas translúcidas que les permiten
recibir pequeñas cantidades de luz.

Para abordar esta
investigación, el equipo ha desarrollado tres aproximaciones experimentales.

 La
primera corresponde a un seguimiento temporal en terreno, donde suelos y rocas
han sido recolectados anualmente en los mismos lugares durante tres años consecutivos
(2024, 2025 y 2026), con el fin de observar cómo evolucionan las comunidades
microbianas frente a las variaciones naturales de temperatura.

El segundo enfoque utiliza un
gradiente latitudinal a lo largo de la península Antártica occidental. En este
caso, el equipo recolectó muestras desde la isla Rey Jorge hasta la isla
Amsler, cerca de la base Yelcho, aprovechando que las condiciones ambientales
se vuelven progresivamente más frías hacia el sur. Este tipo de gradiente
permite modelar cómo podrían responder estos ecosistemas ante un escenario de
aumento de temperatura.

Durante la última campaña,
además, el equipo logró ampliar este transecto aún más al sur, hasta las islas
Lagotellerie y Horseshoe, gracias a la incorporación del estudiante de
doctorado Ignacio Gutiérrez-Cortés, quien obtuvo una beca doctoral del INACH. 

En la iniciativa también participó la Dra. Bárbara Peña-Ahumada, colaboradora
del proyecto, quien realizó su formación doctoral bajo la mentoría de Ramond.

La tercera aproximación
contempla experimentos de microcosmos en laboratorio, donde muestras de suelos
y rocas recolectadas en la Antártica son incubadas en condiciones controladas,
sometiéndolas a distintas temperaturas para simular posibles escenarios de
cambio climático.

 “Nuestro proyecto combina el trabajo en terreno con
experimentos en laboratorio, lo que nos permite evaluar cómo podrían responder
estas comunidades microbianas frente al calentamiento en diferentes escalas”,
señala el investigador.

Hipolito

Próximos pasos

La investigación se encuentra
actualmente en su fase final. Durante la LXII Expedición Científica Antártica
(ECA 62) del INACH, el equipo completó el muestreo asociado a las tres líneas
experimentales del proyecto. 

Los próximos pasos incluyen el procesamiento y
análisis de las muestras recolectadas, su comparación con datos obtenidos en
campañas anteriores y la elaboración de publicaciones científicas. 

Además, las
muestras de suelo recolectadas durante la expedición permitirán desarrollar
durante este año los experimentos de microcosmos en el laboratorio Extreme
Ecosystem Microbiomics & Ecogenomics (E2ME).

La campaña antártica de este
año marcó la cuarta participación de Ramond en expediciones al Continente
Blanco. Durante su estadía, el investigador y su equipo realizaron muestreos en
las islas Rey Jorge, Nelson, Robert, Decepción, Livingston y Greenwich.

“Esta fue mi cuarta campaña en
la Antártica y quizás la última, por lo que intenté disfrutarla al máximo. 

Gracias al apoyo de los equipos del INACH en la base Escudero y de la nave
Karpuj pudimos completar todos los muestreos planificados, incluso visitando
varias islas del archipiélago de las Shetland del Sur”, comenta Ramond.

A pesar de que su campaña más
reciente tuvo una duración de catorce días, las condiciones meteorológicas
permitieron realizar la mayor parte del trabajo planificado, con solo dos
jornadas de tormenta que impidieron las salidas a terreno.

El desarrollo de esta
iniciativa ha sido posible gracias a la vinculación entre el INACH y el
programa polar de Portugal, PROPOLAR, sumado al trabajo realizado en el
laboratorio E2ME de la PUC. 

Dr. Jean-Baptiste Ramond

Esta cooperación internacional facilitó la
ejecución de las tareas de muestreo durante el 2024 en un área que comprendió
desde la isla Amsler hasta la isla Rey Jorge. 

De cara a las próximas etapas, se
contempla la incorporación de investigadores pertenecientes al ETH Zurich al
equipo de trabajo.

El INACH es un organismo
técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo
relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de
difusión.

 El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el
desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el
Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes
como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de
divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. 

El INACH organiza el
Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

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