¿Qué
pasa con los cuerpos que envejecen en un área artística que valora la juventud?
¿Quiénes permanecen y quiénes no?
Son
algunos de los cuestionamientos que gatillaron “Cuerpo de Tiempo”, del Proyecto
Resonantes junto al experimentado coreógrafo español Pau Arán, propuesta
escénica que se presentará el 19 de mayo -20.00 horas- en la sala de cámara del
Teatro Biobío, y posteriormente, el 22 de mayo -20.00 horas- en el Teatro
Municipal de Los Ángeles.
Esta
residencia de danza contemporánea reflexiona, a grandes rasgos, en torno al
envejecimiento en el oficio del bailarín y la bailarina, tomando como punto de
partida el concepto biológico de la “senescencia insignificante”, el cual alude
a organismos sin signos evidentes de deterioro.
Desde
esta analogía, la propuesta tensiona la relación entre edad, cuerpo y
continuidad laboral, visibilizando el edadismo presente en el campo de la
danza, donde la juventud suele ser privilegiada en desmedro de trayectorias más
extensas.
“Esta
obra se puede pensar de dos maneras. Una desde la edad biológica, que involucra
que estos cuerpos tienen una manera diferente de moverse, otras capacidades
corporales y adaptaciones a la escena, o sea, posibilidades de elongación,
resistencia, agilidad.
Cuerpos
que se disponen de una manera diferente a nivel biológico, por lo tanto, la
consecuencia de eso va a ser generar un lenguaje de movimiento desde esas otras
corporalidades, que también involucra ciertas condiciones que conlleva la edad
y el mismo ejercicio de la danza, porque muchas veces nuestras corporalidades
se ven limitadas o transformadas por el hecho de generar diferentes lesiones o
diferentes prácticas corporales”, explica Darwin Elso Mora, integrante del
Proyecto Resonantes, el cual completan Verónica Toro Garrido y Cristóbal Santa
María Cea.
“Y por
otro lado, se piensa en la edad como forma de experiencia. Nos aproximamos a la
escena desde cuerpos que han tenido muchos años de experiencia corporal en
interpretación, por lo tanto, su percepción del tiempo en escena, la percepción
del gesto de la interpretación, el valor y el sentido del movimiento que se
realiza en escena, pasa por otro lugar que no tiene que ver solamente con lo
virtuoso, ágil o lo grandilocuente.
Más
bien la edad y el paso del tiempo hacen sentir que cada gesto vale, que cada
movimiento tiene su propio peso y significado, entonces la manera en que se
enfrenta a la escena es desde un lugar mucho más pausado, genuino y
descansado”, completa Mora.
Idea en
proceso
Así el
lenguaje coreográfico de “Cuerpo de Tiempo” -el cual se continuará
desarrollando y expandiendo una vez presentada al público del Biobío- surge de
la convergencia de distintas trayectorias, en diálogo con distintos referentes
del ámbito coreográfico escénico, privilegiando la expresividad y una mirada
integradora de la condición humana.
Por su
parte, la puesta en escena, en formato de caja negra, se apoya en diferentes
recursos lumínicos, sonoros y tangibles como un sofá inflable, para construir
una atmósfera íntima y reflexiva.
En
conjunto, el montaje propone una mirada crítica y sensible sobre el cuerpo, el
tiempo y la persistencia en la danza en su máxima expresión. Mientras que a
nivel dramatúrgico, la propuesta combina biografía y autoficción, articulando
una serie de escenas que dialogan entre sí desde la experiencia de sus
intérpretes.
Mencionar
que todo el proceso de producción y creativo de este proyecto escénico, cuyas
funciones y preparación de éstas cuentan con el financiamiento del Fondart
Nacional convocatoria 2025 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el
Patrimonio, se ha desarrollado y creado en diferentes etapas tanto en Chile
como en España, partiendo el 2024 en Concepción, posteriormente el año pasado
en Gijón y Alcalá de Henares a principios de este 2026.
Instancias
donde se han explorado materiales corporales y escénicos en torno al paso del
tiempo, las lesiones, los biorritmos y las condiciones de producción artística.
Las
entradas para la función en la sala de cámara del Teatro Biobío, tienen un
valor general de $5.000 disponibles a través del sistema Ticketplus, mientras
que la presentación en el Teatro Municipal de Los Ángeles es de libre acceso.
Para
conocer más detalles de este proyecto escénico, visitar la cuenta de Instagram
@proyecto_resonantes


