El proyecto Hacia con el brazo, de la artista barcelonesa Mònica Planes, ha sido seleccionado como ganador en la primera edición de la Beca Oteiza–LABORAL Kutxa para el fomento de la creación artística, por “su capacidad para activar, desde la práctica escultórica contemporánea, un diálogo crítico con la obra y el pensamiento de Jorge Oteiza, así como por su exploración de la relación entre cuerpo, espacio y arquitectura”.
El jurado de esta convocatoria ha estado compuesto por Oskia Ugarte, directora del Centro de Arte de Huarte de Navarra; el artista David Bestué; Pello Baiona, responsable de Empresas de Navarra de LABORAL Kutxa; Juan Pablo Huércanos, subdirector del Museo Oteiza; y Miren Epalza, responsable de Finanzas del mismo centro, en funciones de secretaría.
Planes dispondrá de un plazo máximo de seis meses para la ejecución del proyecto y su beca cuenta con una dotación de 9.000 euros.
Hacia con el brazo propone la creación de un friso escultórico contemporáneo en el que se plantee la escultura, no como un objeto fijo y permanente, sino como un acontecimiento que pueda activar los lazos entre el cuerpo en movimiento, los objetos y las estructuras arquitectónicas; en definitiva, como un medio capaz de afectar y ser afectado por su entorno en el que visibilizar la fusión entre el movimiento corporal y la espacialidad.
El trabajo se materializará en un gran muro de paja comprimida y recortada, concebido como una arquitectura efímera dentro del espacio expositivo. Será una estructura lineal de gran formato — de aproximadamente ocho metros de longitud y dos metros de altura— que invite al público a un tránsito físico en el que el relieve no sólo se visualiza, sino que se habita.
Además, esta propuesta, como avanzamos, toma la tipología histórica del friso como referencia, partiendo de ejemplos como los relieves asirios, los del Partenón, el friso maya de Placeres o el friso de los Apóstoles del mismo Oteiza en el Santuario de Arantzazu. A partir de esos referentes, se estudiarán estrategias narrativas —lineales, espaciales y simbólicas— para reflexionar sobre qué merece ser narrado a día de hoy y cómo la arquitectura condiciona la experiencia del espectador.
La convocatoria de esta beca, impulsada por el Museo Oteiza y LABORAL Kutxa, tiene como fin promover nuevos procesos de investigación y producción inspirados en la obra y el pensamiento de Oteiza.
Dirigida a artistas de hasta 40 años de edad, tendrá carácter anual y apareja, además del apoyo económico, acompañamiento curatorial y teórico y acceso a los fondos documentales, los archivos y la colección artística del centro de Alzuza.
Mònica Planes. Rodeo IV, 2026
