El petróleo de West Texas Intermediate (WTI) subió este miércoles un 2,95%, hasta 86,83 dólares el barril, después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazara con destruir instalaciones en Teherán si Irán dispara contra buques en el estrecho de Ormuz.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de agosto, los de referencia en Estados Unidos, sumaron 2,49 dólares respecto al cierre anterior.
Trump advirtió en su red Truth Social que, «cada vez que Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con misiles, cohetes, drones o cualquier otro dispositivo o arma, EE.UU. bombardeará y destruirá un puente o una central eléctrica, incluidas aquellas instalaciones situadas junto a la capital, Teherán, o dentro de ella».
El mandatario lanzó la advertencia de camino a la base aérea de Dover, en el estado de Delaware, donde viajó para recibir con honores los restos de los militares estadounidenses muertos tras ataques iraníes en Jordania e Irak.
Estas son las primeras bajas de Estados Unidos desde que se rompió la tregua entre ambos países hace unas dos semanas.
Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reiteró este miércoles desde Manila que su país está «dispuesto a entablar negociaciones para resolver las diferencias» con el régimen iraní, pero que Teherán, a la que acusa de «secuestrar» parte del suministro energético mundial, «no ha cumplido sus compromisos» establecidos en el alto el fuego firmado en junio.
El analista Tom Essaye apunta hoy en su informe diario Sevens Report que existen «dos fuentes significatvias de incertidumbre geopolítica que refuerzan el mercado mundial de petróleo»: la guerra en Ucrania y el conflicto en Irán.
«El repentino resurgimiento de las preocupaciones relacionadas con el suministro debido a los dos conflictos geopolíticos, que siguen intensificándose, ha servido para reavivar el repunte del petróleo de 2026, lo que ha llevado al WTI de nuevo a la franja media de los 80 dólares por primera vez desde junio«, señala.
