Dos obras llegan en julio a calentar la
escena teatral de GAM. Las producciones están pensadas para el público a partir
de los 12 años y prometen entretención y reflexión.
“Cuervos de pantano”, es un viaje escénico donde tres cuervos oriundos de la
Laguna Torca, navegan por historias de tradición oral de la Región del Maule.
Dirigida por Andrés Saavedra, la pieza es protagonizada por un trío de actores
-Mauricio Fuentes, Sebastián Pozo y el propio Saavedra-, que se transforman en
las aves que guían tres relatos que atraviesan temáticas como la injusticia
social, el abuso de poder, la muerte, la avaricia, el individualismo y la
envidia.
La obra busca poner en valor la tradición popular y la memoria del sur de
Chile, tomando anécdotas transmitidas de generación en generación. Como explica
su director, “entrevistamos a cultores y cultoras de la región y recopilamos
bibliografía contenedora de historias de tradición oral. Todo por la necesidad
de aportar a la conservación y divulgación de nuestro patrimonio ante el voraz
avance del tiempo y la tecnología».
En medio de una escenografía que se transforma, donde máscaras se convierten en
seres fantásticos, la obra conjuga teatro de sombras, música en vivo, humor,
drama histórico y múltiples personajes.
“Reloj viejo de pared”, en tanto, invita al público a adentrarse en un universo
sensible y poético donde los recuerdos, la pérdida y el paso del tiempo son los
protagonistas.
El monólogo de Xavier Usabiaga narra la historia de un relojero octogenario que
atraviesa un complejo viaje emocional tras la muerte de su esposa. Rodeado de
relojes, herramientas y memorias fragmentadas, comienza a confundir el presente
con el pasado mientras intenta reparar un reloj imposible y enfrenta la
insistente curiosidad de su joven aprendiz.
Bajo la dirección de Vicente Larroulet de la compañía Acto Cero, la actriz
Elisa Osorio interpreta a múltiples personajes a partir de un marote -marioneta
de tamaño real- con una puesta en escena donde luz y sonido son activados en
vivo por micrófonos instalados en los relojes que se despliegan en el
escenario.
El montaje es un retrato de la tercera y cuarta edad, que indaga en temas
universales como el envejecimiento, el duelo y la soledad, y que además pone en
valor un oficio en extinción: el de la relojería.
El director cuenta que uno de los mayores desafíos del proyecto fue lo técnico: “Hablamos de un relojero, por lo tanto, nos preocupamos de sincronizar todos los elementos de la escena con la mayor precisión posible. Así se va proponiendo un espacio extraño donde todo está relacionado, luz y sonido, voz y gesto, colores y emoción».
Cuervos de pantano 10 al 19 Jul. Vi y Sá— 19 h. Do— 17 h
Reloj viejo de pared. 24 Jul al 2 Ago. Vi— 19 h. Sá y Do— 17 h


