A pesar de la magnitud de los sismos registrados el pasado 24 de junio, el 80% de la industria manufacturera privada del país ha logrado mantener sus operaciones de forma parcial.
De acuerdo con una consulta flash realizada a 156 empresas a través del Sistema de Información Estadística de Conindustria (SIEC), el impacto del terremoto fue contenido y no generó una paralización masiva del sector productivo.
Sin embargo, la industria enfrenta una dolorosa y muy sensible realidad humana: el gremio industrial lamenta informar que se ha confirmado el fallecimiento de 6 trabajadores.
Adicionalmente, 5 colaboradores requieren atención médica, y otros 8 permanecen incomunicados sin posibilidad de confirmar su situación.
«A todas sus familias, extendemos nuestra más profunda solidaridad en medio de esta tragedia nacional; nuestra prioridad es acompañarlos y reforzar todos los protocolos de atención».
Balance de infraestructura y continuidad operativa
La evaluación técnica revela que la gran mayoría de las instalaciones industriales resistieron el embate natural. El 62% de las empresas encuestadas reportó daños menores que no afectan su operatividad de manera relevante, mientras que un 30% indicó no presentar daños visibles en su infraestructura.
En contraste, un 20% de las industrias se vio en la obligación de suspender sus operaciones temporalmente, una medida vinculada en gran parte a la pequeña fracción del sector que sufrió daños moderados (7%) o daños graves e inhabilitación (1%).
Entre los casos más críticos del sector, reportamos que la empresa Bananera Venezolana, central de palma aceitera ubicada en el municipio Veroes del estado Yaracuy, resultó considerablemente dañada por el efecto directo de esta situación sísmica.
A escala de equipamiento, el impacto también fue afortunadamente limitado, protegiendo la capacidad de respuesta futura. El 81% de los establecimientos no registró afectaciones significativas en sus maquinarias e inventarios.
Solo un 14% reportó daños menores en equipos operativos y un 6% experimentó daños moderados.
Desafíos urgentes y llamado a las autoridades
Actualmente, el 81% de las empresas afirma tener la situación controlada, y sus responsables indican que no presentan urgencias inmediatas por el momento.
No obstante, las acciones de Conindustria se concentran en asistir activamente a ese 10% de industrias que requiere evaluación técnica o reparación urgente de infraestructura para evitar cierres prolongados.
En este sentido, desde Conindustria exhortamos de manera urgente a la colaboración por parte del personal de Bomberos y Protección Civil (PC) para que realicen las evaluaciones estructurales en las plantas industriales a la brevedad posible.
Actualmente, tenemos reportes de empresas vitales, como las del sector farmacéutico, donde por protocolos de seguridad no se permite el acceso del personal ni la reactivación de las líneas de producción hasta tanto se lleven a cabo estas tareas de inspección.
Asimismo, resulta de carácter vital para el 5% de la muestra el pronto restablecimiento de los servicios públicos (electricidad, agua, telecomunicaciones), un factor crítico para garantizar la logística y la reanudación de actividades en las áreas más golpeadas.
Este sismo representa un duro impacto localizado que agrava las vulnerabilidades que ya venía enfrentando la manufactura privada en Venezuela. Sin embargo, no ha provocado una interrupción sistémica.
Hoy, más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso con el lema que nos define: un país es tan fuerte como sus industrias. Seguiremos trabajando sin descanso para apoyar a nuestra gente, recuperar los espacios afectados y garantizar los productos esenciales que Venezuela necesita para salir adelante.


