Mar. May 26th, 2026

Investigación escénica en el Biobío cruza danza, agua y crisis ecológica

(c)  Carla Bustamante Fredes

El agua es uno de los ejes
centrales de esta investigación, abordada desde los llamados ciclos
hidro-cosmológicos, una perspectiva que amplía la comprensión del ciclo
hidrológico tradicional al incorporar dimensiones espirituales y territoriales.

“Cuando hablamos de ciclos hidro-cosmológicos, hablamos de una forma de
entender el agua que va más allá del ciclo hidrológico clásico.

No se trata solamente de
evaporación, lluvia, escorrentía o infiltración. Existen lugares donde también
habitan espíritus que forman parte de la relación con el agua y el territorio”,
explica María Pedreros Guarda, geofísica y doctora en Ciencias Ambientales,
colaboradora científica del proyecto.

Crisis hídrica en el
territorio

La propuesta dialoga con las
transformaciones ecológicas que atraviesan lugares como la región del Biobío y
en particular la Cordillera de Nahuelbuta, donde el avance forestal y la
pérdida de ecosistemas han impactado directamente en el vínculo entre las
comunidades y el agua.

María comenta que “la crisis
hídrica de las cuencas del Biobío no es solamente un problema de cambio
climático o de sequías asociadas a menos lluvia, sino también, el resultado de
una transformación profunda del territorio” y explica que “la Cordillera de
Nahuelbuta y la costa pasaron de un estado de mayor integridad a uno degradado,
caracterizado por la dominancia del monocultivo forestal, la agricultura
intensiva, la industrialización y la urbanización.

 Este cambio ha reducido el bosque nativo y los
humedales, ha fragmentado el paisaje y también ha disminuido la disponibilidad
y calidad del agua. La crisis hídrica de esta zona no es solamente escasez y
contaminación, sino también una ruptura de los vínculos orgánicos entre las
personas y la naturaleza”.

Para Daniela XXXX, directora
del proyecto, crear desde el Biobío implica dialogar con memorias presentes en
el entorno. “El Biobío es un río que contiene muchísima historia. Nos habla de
grandes luchas por la identidad y el territorio”, señala.

 “Siento que es necesario hablar sobre nuestros
ecosistemas y criticar nuestra forma de vida actual. Estamos siendo
bombardeados por información fatalista y por prácticas que nos hacen creer que
no hay alternativas, pero yo no quiero conformarme con esa narrativa. Otros
mundos y otras formas de vida sí son posibles”, agrega.

Trabajo escénico

Caída, peso, gravedad y
contacto han sido exploraciones centrales es esta primera etapa de trabajo
junto a las intérpretes del proyecto y, en ese contexto Aline XXX, describe que
“uno de los estados físicos más relevantes para mí ha sido el trabajo en la
articularidad en relación al empuje, porque la redistribución del peso corporal
para entrar o entregarse al suelo desde la caída requiere una disponibilidad
muy espontánea del cuerpo.

Es un control dentro del
descontrol, del soltar”.

El grupo también ha
desarrollado dinámicas colectivas de escritura creativa e investigación en
torno a los personajes de la obra, sobre las cuales la intérprete señala que
“el trabajo interpretativo apela mucho a la confianza personal y a entregar la
creatividad sin guardarse nada, para que desde lo colectivo y desde la
dirección se pueda tejer esa información en función del mensaje de la obra”

Desde el área de diseño
escénico, la investigación también se ha sostenido por una historia de
colaboración y confianza construida entre Tesi XX y Daniela XX a lo largo de
distintos procesos creativos compartidos.

“Compartir el trabajo para
nosotras es compartir un camino y un propósito: vivir y trabajar con amor y por
amor a la vida, a la tierra, a la existencia”, comenta Tesi XXXX, diseñadora
escénica del proyecto.

“Mostrarle a nuestros
pichikeche que podemos trabajar para ser felices, para ayudarnos y para
construir lo que queremos y necesitamos. 

(c) Ito Fuentes 

Que existe otra forma de vida, un küme
mongen, y que podemos llegar a ello junto a las diversas formas de vida y
fuerzas con las que coexistimos”, agrega.

Durante los próximos meses, el
equipo continuará desarrollando residencias y jornadas de investigación en
torno a la ribera del río Biobío, profundizando una creación escénica que busca
poner en diálogo agua, memoria y ecosistemas desde una mirada científica y
territorial. 

Para más información sobre
este y otros proyectos, se puede seguir a Compañia de Artes Escénicas
Itinerantes La
CreeSiente
  en Instagram (@lacreesiente).



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